La ropa interior se lava casi todos los días. Eso significa que en un año, una misma pieza pasa por el ciclo de lavado más de 300 veces. Cada lavado es una pequeña agresión si no se hace bien.
Los dos elementos más vulnerables son el elástico, que pierde tensión con el calor y los detergentes agresivos, y las fibras de algodón, que se adelgazan con la frotación fuerte y el centrifugado excesivo. Evitar ese deterioro es más simple de lo que parece.
Las reglas básicas
Temperatura: máximo 30°C, siempre. El agua caliente encoge el algodón, deteriora el elástico y desvanece los colores. El calor no limpia mejor, lo que limpia es el detergente. El calor solo agrega daño.
Detergente: líquido, suave y poco. Un chorrito pequeño es suficiente. El exceso no se enjuaga bien, queda en la tela y reduce la transpirabilidad con el tiempo. Evita el cloro, el suavizante (recubre las fibras y las hace menos transpirables) y los detergentes con fragancia intensa.
Lavadora: ciclo delicado + bolsa de malla. La bolsa de malla reduce la fricción entre prendas y evita que los elásticos se enreden. Centrifugado al mínimo posible, es uno de los principales culpables del desgaste prematuro.
A mano: movimientos suaves, sin retorcer. Para escurrir, envuelve la prenda en una toalla y presiona suavemente.
Secado: siempre al aire, nunca secadora. Una sola sesión de secadora puede arruinar el elástico de forma irreversible. Tiende a la sombra, estirando la prenda a su forma original antes de colgar.
Los 7 errores más comunes
1. Agua caliente — el más frecuente y el más dañino. Máximo 30°C.
2. Demasiado detergente — el exceso deja residuos en la tela. Menos es más.
3. Mezclar con ropa que suelta color — una polera negra nueva puede arruinar tus prendas claras para siempre. Lava separado o con colores similares.
4. Frotar manchas con fuerza — adelgaza la fibra sin resolver la mancha. La solución: remojo en agua fría con un poco de detergente por 15–20 minutos antes de lavar.
5. Remojo demasiado largo — más de 20 minutos debilita las fibras. Corto y justo.
6. Centrifugado a velocidad máxima — deforma el elástico de formas que no se recuperan.
7. La secadora — úsala para sábanas y toallas. Para ropa interior, siempre aire.
Cuidado por color
Oscuros: agua fría, poco detergente, secado a la sombra. Un chorrito de vinagre blanco en el enjuague ayuda a fijar el color.
Blancos: nunca cloro. Para manchas de flujo o sudor, remojo en agua fría antes de lavar.
Tonos suaves (malva, rosa, camel): muy sensibles al agua caliente. Con frío y detergente suave mantienen el tono por mucho más tiempo.
¿Cuándo renovar?
Una prenda bien cuidada dura mas de 6 meses. Es momento de renovar cuando:
- El elástico queda flácido después de ponértela.
- La tela se adelgazó y se transparenta.
- Las manchas ya no salen con el lavado.
- La prenda perdió su forma original.
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